14 Sep Guía para hacer un preboda original.
Autor: Ester Vieco
Voy a contarte todo lo que necesitas saber sobre cómo hacer un preboda; lo que deben preparar los novios con tu ayuda y un montón de consejos personales y profesionales para que todo quede perfecto a la vez que natural.
Esta guía no es sólo para fotógrafos principiantes. Si ya llevas tiempo pensando en cuanto te gustaría tener un reportaje de fotos buenas y naturales con tu pareja quédate y toma nota. Así cuando os sentéis a darle forma con vuestro fotógrafo ya no seréis tan nuevos en la materia.
Podría ser muy original proponerlo como regalo conjunto de San Valentín o contratar el «vale por una sesión de fotos» y dar una sorpresa a tu pareja!. Pero si no vas a sacar un anillo en medio del reportaje recalca que en el vale ponga escrito «reportaje de pareja» ¡y no de «preboda»!.
¿Comenzamos?. ¡Veamos cómo hacer un preboda!.

¿Por qué hacer un reportaje preboda o de pareja?
Esta pregunta es sencilla de contestar. Abre la carpeta de fotos de tu ordenador y selecciona las mejores fotos que tengas con tu pareja. ¡Sorpresa!, ¡son todas iguales!, misma posición mirando a cámara y al fondo este o aquel monumento o paisaje. ¿No quieres algo diferente?. Esas fotos cuentan únicamente donde habéis estado, el reportaje de pareja o preboda habla de vuestros sentimientos, dejando en segundo plano la localización.
No es para todas las parejas, tenéis que estar en un punto concreto de la relación, uno bastante emotivo. Por eso los novios que ven próxima su fecha de boda son los que más contratan este tipo de reportaje. Pero no son los únicos. Una fecha especial, San Valentín, vuestro aniversario o la celebración del primer mes de convivencia son momentos perfectos para realizar este tipo de reportaje. Ahora que ya tienes los motivos para hacerlo veamos cómo hacer un preboda.

5 razones por las que debes realizar un preboda.
Si os vais a casar en breve es indiscutible que lo necesitáis. ¡Qué mejor momento que este!. En unos meses en vez de ser la novia serás «la esposa de» o pasarás de «novio» a «marido de». ¡Se acaba el tiempo!. No es el vestuario lo único que diferencia el preboda de la postboda, es la ilusión que os saldrá por los poros cuando notéis que se acerca el día B. ¿Quieres más motivos?. Los hay.
1. El preboda es el mejor recuerdo del noviazgo
¿Cuántas fotos de pareja habéis almacenado en el disco duro?. Seguro que miles. Imagina que pudieras concentrar y resumir todo lo que sentís y habéis sentido el uno por el otro en un sólo reportaje. Eso es lo que consigue un fotógrafo en el preboda. Que os lo planté justo antes de dar el mayor paso en vuestra relación, en la recta final hacia la boda, no es ninguna casualidad.

Es importante hacer el reportaje preboda antes de la boda y no después. El sentido de este reportaje es contar vuestra boda desde el punto de partida, el noviazgo. ¿Qué sentido tendría realizarlo después?. Os podréis hacer un reportaje de pareja bonito tras casaros, ¡por supuesto!, ¡incluso uno cada año si queréis!, pero ya no tendrá el mismo objetivo. Nunca más inmortalizaréis esa ilusión que os invadía preparando la boda. Ese momento ya no vuelve.
2. Es un plan romántico diferente
Imagina una tarde de primavera, en el campo a solas, aprovechando el sol, sin mirar el reloj, mientras os hacéis carantoñas, reís, paseáis, os miráis, os besáis…resulta no sólo romántico sino de lo más apetecible. Lo mejor que podéis hacer el día del reportaje es dedicarlo entero a vosotros. Así no estaréis pendientes del móvil ni del horario.

Os recomiendo elegir la localización conjuntamente con el fotógrafo. Es posible que os venga a la mente algún sitio que tiene un significado emocional para vosotros, ¡contadle vuestra historia¡, ¿existe ese lugar especial?, ¿dónde está?. Por otro lado dejad que os proponga sitios donde él haya visto posibilidades para hacer fotos bonitas. Los lugares más «turísticos» no son los más adecuados para este tipo de reportaje. Por no hablar de que los encontraréis llenos de gente.
3. Crea lazos con vuestro fotógrafo
Tomar un café con el fotógrafo es muy recomendable para romper el hielo. ¡Conocedle!, contadle qué os gusta, qué no, qué esperáis de vuestra experiencia fotográfica. ¡Que sepa cómo sois!. Ni la reunión más larga con él será nunca tan eficaz como un preboda para ello. Además, ¿qué preferís?, ¿pasar algo de vergüenza un día al azar en el campo los tres?, tú, tu pareja y el fotógrafo, ¿o sentir eso mismo cuando llegue el día de la boda a vuestra habitación con su gran cámara?.

Son esos nervios los que llevan a muchos novios a encargar sus fotos de boda a un amigo, pero no pueden caer en peor error. Mejor tener feeling con un fotógrafo que exigir resultados profesionales a un amigo que no tiene experiencia en «fotografía de boda». Recalco «de boda» pues es el reportaje social que exige más velocidad. Así que hazte amigo de tu fotógrafo de boda. No al revés. No pretendas que un amigo aprenda en plan «express» a no ser que no te importen los resultados.
4. Sabréis que habéis escogido bien
Los fotógrafos somos grandes «vendedores de humo». Cuando vendemos el reportaje de boda este todavía no existe. Garantizamos resultados mostrando trabajos con otras parejas; el estilo de fotografía sumado a la experiencia nos aporta la credibilidad que necesitamos. ¿Pero cómo estar seguro 100% de haber acertado con tu fotógrafo?. Podréis confiar con hechos y no sólo en palabras si os hacéis un preboda con él.

No trato de alentaros a contratar un preboda para poner a prueba a vuestro fotógrafo. Sería un completo error acudir con actitud desafiante a un artista. Lo que sí os puedo asegurar es que si vuestra intuición, su estilo y el feeling que habéis sentido con él os lleva a sumar al reportaje de boda un previo, la siguiente muestra fotográfica que él os enseñe ya no será la de un desconocido, la protagonizaréis vosotros y seguro que os gusta tanto como salís que llegado el día de la boda sólo querréis que dispare fotos sin parar.

5. Podréis usar fotos para detalles de boda
El preboda es perfecto para encargar un libro de firmas personalizado. Si las fotos se alternan con grandes huecos los invitados os podrán dejar unas palabras en él; cuando la boda termina, leerlos en pareja es muy divertido. Os puede servir también para personalizar algunos elementos como las minutas, el seating-plan o para colocar un foto-lienzo que presida vuestra candy-bar.


¿Por qué ofrecer un preboda si eres fotógrafo?
En primer lugar, si te gusta la fotografía y quieres entrar en el mundo de las bodas, debes ponerte a prueba a ti mismo con reportajes que no exijan la misma responsabilidad pero que te presenten casi los mismos problemas. No habrá llantos si algunas fotos de preboda te salen mal al principio, pero ojo con hacer «probatinas» en el día más feliz de una pareja, especialmente si te encuentras en momentos clave de la boda.
En cuanto cojas algo de práctica te parecerá lo más sencillo del mundo. Al fin y al cabo se trata de interactuar con adultos y lo normal es que se dejen guiar por ti todo el tiempo. Estos son algunas de las dificultades que te vas a encontrar en un preboda y los trucos para resolverlas con gracia.
Los problemas del preboda y cómo solucionarlos.
- A los novios no les gusta posar. Debes plantear el reportaje como un paseo tranquilo, una excursión con ellos. No tengas mucha prisa y escúchales, habla, propón acciones, aconséjales…Sobre todo habla mucho con ellos para que se sientan tan a gusto que no les importe que les estés disparando fotos sobre la marcha.

- Les da mucha verguënza que les hagan fotos. ¿Y a quién no?. Tú estás ahí para que se prueben en actitudes nuevas y además se vean bien. Posa tú delante de ellos, haz tú primero lo que les estás pidiendo para que te copien en «modo espejo» y no tengas miedo de enseñarles cómo están quedando algunas fotos en cámara. Necesitas que confíen, que cuando les digas que el reportaje va bien crean de verdad que están saliendo a pedir de boca. Cuando lo termines y esté entregado lo que han de sentir es orgullo.
- Tienden a colocarse como lo han hecho siempre. En un primer momento el sentido del ridículo les va a invadir y van a tratar de ir a lo seguro, a «su cara de foto», la que les hace salir del paso aunque sea con una sonrisa bien falsa. Si las riendas las llevan ellos tus fotos serán como las que le puede hacer cualquiera de sus amigos. Hazte con el control y dales algo diferente o no te valorarán.


- No saben qué hacer con las manos. Todos dicen lo mismo, que quieren salir naturales. Pero salir ambos con las manos pegadas al cuerpo como en la orla del colegio mientras miran a cámara, natural, natural no es y mucho menos atractivo. Prueba a llevar algún objeto a la sesión o enseñarles cuáles son las maneras en las que pueden agarrarse más estéticas.
- ¿Son modelos?. Apostaría a que no. Prepara un repertorio de poses en tu cabeza. Ellos parten de cero y no has de dudar. Compón la escena de tu fotografía sin ellos y oriéntales después para que completen tu fotografía dándole vida. Ofréceles agua, marca sus posiciones poniéndote de ejemplo, hazles reír… todo vale para que no se aburran ni se cansen.

La importancia del preboda si eres fotógrafo de bodas.
El preboda tiene que seguir siendo un sitio donde superarte técnicamente y avanzar, donde afrontar retos nuevos y poder salir de la zona de confort sin presiones. Busca localizaciones nuevas, encuadres diferentes y esquemas de luz más arriesgados. La fotografía de bodas se está elevando como categoría precísamente por la curiosidad, por la exigencia de ofrecer cada año algo nuevo partiendo de lo mismo, de la unión pública de dos personas.
Sigue incluyendo prebodas en tu porfolio. Son y serán siempre más naturales que las de boda. Es por esto que atraen más a los novios. ¿A quien no le gusta ver el antes y el después de una pareja?. ¡Ellos están aún preparando la boda!. Se van a sentir identificados y van a soñar con que las fotografías de su boda sean tan bonitas como las de la pareja que han visto de ejemplo.


La experiencia te permite llegar a una boda sin haber hecho un reportaje de preboda y aun así obtener resultados espectaculares si hay buen feeling con los novios. Nunca obligues a una pareja a hacer un preboda. Puedes proponerlo, pero si no les hace ilusión prueba a conocerlos un poco más concertando una cita o tomando un café.
Cómo preparar un preboda en 6 pasos.
¿Dejarías en manos del destino cuestiones como localización y vestuario?. Nunca, jamás. Y mucho menos cuando en cámara sale más de una persona. Estos son los pasos que debes seguir para que un preboda salga bien.
1-LA REUNIÓN. Prefiero llamarla reunión o «primera cita» con los novios, a entrevista. En ella tenéis que abriros, intentar conoceros un poco más a nivel personal, siempre primando la conversación natural y el diálogo. Del mismo modo que los novios han de dejar la vergüenza a un lado para contar su historia y porqué se han reunido contigo y no con otro fotógrafo, tú no has de quedarte callado y lanzar una pregunta tras otra. La conversación debe fluir en ambas direcciones.


2-PROPUESTA DE LOCALIZACIONES. Escucha primero y orienta después. Pregunta a los novios si hay algún lugar que haya tenido peso en su noviazgo, un restaurante, un parque, un banco con vistas… Analiza si puede quedar bien en fotografía y propón además varios escenarios posibles. ¿Campo o ciudad?. El lugar va a definir en gran medida el vestuario, por eso siempre es lo primero que hay que definir. Este artículo de bodas.net puede que te ayude a decidir: «Consejos para un preboda en la ciudad», de Bea Gracia.
3-PREVISIÓN DE USOS. Antes de realizar las fotografías es probable que ya tengan en mente algún uso para ellas, que quieran hacer un anuncio en redes de su compromiso, un «save the date», o que vayan a imprimirlas para personalizar detalles, regalos, libros. Si te lo cuentan de antemano podrás crear la foto perfecta para ese uso en tu mente y realizarla después con más garantía de éxito.

4-VESTUARIO EN PAREJA. Este aspecto es el que más quebraderos de cabeza trae. Entra en el juego tu papel de «fotógrafo-estilista». No sólo tienen que adecuar su vestuario personal al espacio concreto en el que se vaya a realizar el reportaje y a la estación del año que corresponda. Además, sin dejar de ser ellos mismos, sus prendas tienen que combinar bien entre sí. Las piezas de ambos han de funcionar estéticamente bien cuando están juntas. Puedes ver qué tipo de vestuario queda mejor en cada lugar en el post de vestuario para sesiones personales. ¡Échale un ojo después de ver este!.

La manera más sencilla de probar combinaciones es poniendo las prendas sobre un plano, a la izquierda el conjunto de uno y el del otro justo al lado, sacar fotos y elegir después. Al final de este proceso lo que deben trasladarte es una información como esta que pongo de ejemplo: «ella empieza con este vestido blanco y él se pone este vaquero con el polo azul celeste. Cuando ella se cambie y se ponga la camisa estampada con short blanco él se pondrá un polo liso rosa con un pantalón chino beige».
Lo más habitual es que lo dejen para el último momento y luego se arrepientan de no haber reflexionado más en estos detalles. Por eso insiste en que te manden fotos de lo que tienen pensado ponerse antes de la sesión. Si te involucras estarás a tiempo de evitar desastres.

5-INSPIRACIÓN Y ATREZZO. Una vez sepas el lugar donde fotografiarás y qué llevarán puesto podrás evaluar si necesitas algún tipo de atrezzo para llevar contigo o si no hará falta. Podrás buscar inspiración en tus propios reportajes y en otros de la red. La mejor mochila de un fotógrafo es la que está llena de ideas. Nunca lo olvides.
6-EL EQUIPO. He dejado para el final la preparación de la mochila. Yo siempre llevo un objetivo fijo de Nikon 50mm f 1,8 para realizar primeros planos, un 35mm de Nikon también f 1,8 (no me hace falta el f 1,4 porque no suelo recurrir a tanto desenfoque) y un Sigma 24-70mm f 1,8 que utilizo en situaciones donde necesito abrir más el plano para contextualizar. Si el reportaje es por la mañana no llevo nada más, pero si es de tarde y a una hora próxima al atardecer llevo también dos sincros y al menos un flash de mano para sacarlo fuera de cámara si lo necesitara. Intento aprovechar la luz natural al máximo porque me resulta más agradable.

Muchos fotógrafos prefieren llevar un objetivo con el que no tengan que acercarse a los novios ni invadir su espacio. Podría llevar también un 70-200mm pero no lo hago desde hace años, ni lo recomiendo. Creo que es mejor que se acostumbren a que estés en su espacio porque las emociones se captan desde cerca y no desde el otro lado de la valla. Si el día de la boda vas a trabajar mucho con el 35mm para captar imágenes de estilo «foto-periodístico» enséñales a qué distancia tendrás que moverte ya en el preboda.
Por otro lado la hora influye mucho, así como las características del lugar escogido. He realizado prebodas completos dentro de un bar porque así lo habíamos acordado previamente y en esos casos la iluminación artificial ha tenido mucho más protagonismo. Han hecho falta dos flashes de mano, tres sincros, varias antorchas led de luz continua, trípodes…Por todo esto es importante saber qué vamos a fotografiar y dónde.
Si has llegado hasta aquí ya tienes todo lo necesario para afrontar un reportaje preboda. ¿Tienes en mente ideas para tu próximo reportaje?. ¡Te leo!
